Más de 6.500 mujeres en España (casi una de cada cuatro) ha presentado al menos un episodio de infección de orina en su vida, lo cual da idea de la alta prevalencia de este tipo de infección en nuestro país.
Las infecciones de orina, también conocidas como cistitis, son bastante frecuentes en verano, siendo una de las infecciones más típicas de esta estación. El calor excesivo, el sudor y los baños favorecen un ambiente húmedo muy propenso a hongos y bacterias aumentando el riesgo de estas infecciones que, aunque no son graves, pueden acabar estropeando tus vacaciones.
¿Qué son las infecciones de orina y por qué se producen?
Las infecciones de las vías urinarias suelen ocurrir cuando las bacterias que se encuentran fuera del cuerpo penetran en las vías urinarias a través de la uretra y comienzan a multiplicarse.
Más del 80% de las infecciones de orina se deben a la bacteria E.coli, que vive en el intestino y llega hasta la vejiga pasando por la vagina y la uretra. Lo normal es que sea eliminada por el flujo vaginal y las propiedades antibacterianas de la orina, pero si no es así, se adhiere a la vejiga produciendo inflamación en la zona. La anatomía de la mujer (caracterizada por una uretra muy corta y cercana al orificio anal) favorece el paso de gérmenes a la vejiga, provocando la infección de orina.
El pico más alto de las cistitis debido a la bacteria E. coli es en el verano. Como en las infecciones vaginales, una mayor humedad favorece que llegue hasta la vejiga. Las prendas ajustadas, la ropa interior sintética o los jabones alcalinos son factores que pueden alterar la flora y también favorecer la cistitis.
Prevención de las infecciones de orina
A continuación, te detallamos algunas recomendaciones para prevenir las infecciones de orina en verano:
- Beber diariamente agua abundante (entre 1,5 y 2 litros al día) para eliminar más rápido las bacterias del aparato urinario.
- Lavar la zona íntima de delante hacia atrás para evitar la contaminación, secando también en la misma dirección.
- Orinar con frecuencia, puesel crecimiento bacteriano es mayor cuando la orina permanece en la vejiga.
- Orinar después de mantener relaciones sexuales.
- Combatir el estreñimiento y evitar posponer la defecación para que los gérmenes no colonicen los tejidos cercanos al tracto urinario.
- Evitar el abuso de tampones, ya que estos pueden favorecer las infecciones al presionar la uretra y dificultar el vaciado de la vejiga.
- Lavar suavemente la piel que rodea la vagina y el ano con un jabón neutro.
- Tomar una ducha en lugar de baños en la bañera, ya que si eres propensa a sufrir infecciones, la ducha en lugar del baño puede ayudarte a prevenirlas.
Si a pesar de estas recomendaciones, sientes molestias, escozor o dolor al orinar, acude al urólogo. En Venegas Salud podemos ayudarte. Llámanos y pide cita en el 928 58 12 82







